miércoles, 24 de junio de 2020

2020.6.24  - Nacimiento de San Juan Bautista

Vidas Santas: Natividad de San Juan Bautista


Hermanas y hermanos, celebramos hoy la fiesta del nacimiento de san Juan, el bautista, y la festividad de las y los santos nos invitan a asumir en nuestras vidas un compromiso como ellas y ellos lo vivieron en seguimiento del estilo de vida de Jesús de Nazaret, de lo contrario nuestra celebración se podría quedar en una fiesta más, en un año más. Más aún este año ha tomado un matiz distinto frente a la crisis que estamos viviendo y la cual nos exige asumir en nuestras vidas el mensaje que hemos escuchado en las lecturas de hoy.
El evangelio resalta el nacimiento de un niño en circunstancias especiales, una mujer y un hombre de avanzada edad y estériles reciben a su hijo primogénito, que será el precursor del Mesías Salvador del pueblo de Israel. Eso causa gran admiración entre toda la gente. Dios siempre actuando desde lo sencillo de la vida, desde lo más humano posible como lo es el nacimiento de un niño con la capacidad de hacer el bien y convertirse en buena noticia para los demás. Eso mismo se nos invita a nosotras y nosotros, ser buena noticia para quienes estén cercanos.
Ser precursor del Mesías conlleva hacerse testigo de su buena noticia de salvación, por lo cual Juan tuvo que asumir esa profunda tarea. Y para ser testigo de algo es necesario tener un conocimiento profundo tanto teórico, como práctico de aquello que se va a testificar.
Por eso, tanto el profeta Isaías como san Pablo nos describen esa misión. Isaías dice que ser testigo es asumir la llamada que Dios nos ha hecho desde el vientre materno a comunicar la buena noticia del amor y la vida que provienen de Dios, una tarea que no es fácil, pues en muchas ocasiones chocará contra intereses mezquinos y egoístas de quienes solo buscan su propio interés y entonces, tendremos que ser como espada afilada o flecha punzante porque nuestra forma de proceder no será del agrado de algunos. Eso sucedió también con el Bautista hasta el punto que lo asesinaron.
Pero en medio de cualquier dificultad el Señor nos dice que somos valiosos a sus ojos y que él es nuestra fortaleza, y esto nos debe animar ante las adversidades que se nos presenten.
Dios nos invita a ser luz de todas las naciones, es decir, a poner nuestros conocimientos y vida al servicio de los demás. Y en este tiempo eso significa iluminar el entendimiento de muchas personas a cerca de esta enfermedad. Primero, que se trata de un virus de gripe, una gripe seria, y como tal debemos tratarla a tiempo para evitar complicaciones. Segundo, que hay a nuestro alcance un tratamiento sencillo a base de ibuprofeno de 400 mg y antigripal, el cual ha sido efectivo en muchos pacientes y está siendo efectivo en muchos en nuestra parroquia, que ante síntomas de gripe u otros parecidos se están tratando y evitando complicaciones y disminuir el contagio. Tercero, que las cosas buenas, sencillas y al alcance de los siempre son tachados de malos y por eso se ha empezado a perseguir a la dra. Barrientos en El Salvador por dar a conocer a mucho este tratamiento tan fácil. Sin lugar a dudas ella se ha convertido en luz para las naciones en medio de esta crisis y nosotras y nosotros debemos seguir su ejemplo y dar a conocer esto a quien lo necesite.
San Pablo nos dice que Juan supo reconocer que él no era el Mesías y supo anunciar a Jesús en medio de nosotros y denunciar los desórdenes de su tiempo, por eso fue asesinado. Qué podemos decir nosotros cuando las noticias presentan con escándalo el despilfarro de los recursos destinados para enfrentar esta crisis y que han sido descaradamente robados por quienes están a cargo de su administración dejando a la población totalmente expuesta a la vulnerabilidad y a la falta del equipo necesario para tratar a quienes lo necesitan.
Frente a todas esas realidades el ejemplo de san Juan el Bautista nos invita a dar a conocer a todas las personas las buenas noticias en medio del miedo que existe a contagiarse, no importa si tienes gripe o covid-19, lo importante es tratarse a tiempo; segundo, nos invita a seguir el ejemplo de Jesús de socorrer al necesitado y animar a quien lo necesite, no discriminar ni señalar a nadie, porque con la medida con que midas serás medido. Tercero, acoger, siendo solidarios y cuidándose para cuidar de los demás. De esa manera seremos precursores en la buena noticia para enfrentar esta crisis y haremos presente a Dios en medio de todas y todos. Amén.

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