FICHA 2: SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR (Lc 11,1-4)
Parroquia Santiago Apóstol: Escuela de formación integral – Yoro, abril
2019
1.
PRIMER ENCUENTRO: LA REALIDAD QUE VIVIMOS
1.1 Una historia
Lucas vivía con su Hilda,
su mujer, y tres hijos: Petronila, Sebastián y Carmen. Lucas era delegado de la
palabra de Dios de su comunidad. Una mañana de camino a su trabajadero se dio
cuenta que unas matas de café que acababa de trasplantar estaban quemadas. Un
incendio las había consumido. Preguntando, se enteró que Joaquín, el hijo de un
vecino le había metido fuego al bosque como es costumbre en abril.
Lucas regresó enojado y
triste a su casa. Enojado con Joaquín y triste por sus matas de café. Sentía
deseos de darle una buena paliza a Joaquín, pero sabía que eso solo traería más
problemas. Se puso a orar. Le expresó a Dios su cólera y su dolor y le pidió
que Él se encargara de darle su merecido a Joaquín. Terminó su oración con el Padre
Nuestro y se durmió. Tuvo un sueño. En el sueño escuchaba cómo se repetían las
palabras: Padre Nuestro, Padre Nuestro, Padre Nuestro. Al despertarse le contó su
oración y su sueño a Hilda. No entendía el sentido del sueño.
- “Creo que entiendo el
sentido de tu sueño”, dijo Hilda con los ojos iluminados. “Dios es padre tuyo,
pero también mío, de nuestros vecinos, bueno, realmente de todo el mundo, y también
de Joaquín. Es Padre Nuestro”.
- “Y entonces…”, la
interrumpió Lucas.
- “Bueno”, siguió Hilda,
“si Dios es padre tuyo y de Joaquín, no puede encargarse de darle su merecido a
Joaquín como le pediste porque quiere tanto a Joaquín como a ti”.
- “Ya voy entendiendo”,
dijo Lucas, y siguió “Eso significa que si Dios también es papá de Joaquín,
Joaquín y yo somos hermanos”.
- “Correcto”, le dijo
Hilda.
- “¡Tantas veces que he
rezado el Padre Nuestro, y nunca le había puesto coco a eso!”, añadió Lucas.
- “Tampoco yo”, reconoció
Hilda.
- “Ahora entiendo por qué
las peticiones del Padre Nuestro”, siguió Lucas, “siempre están en plural y no
en singular: venga a nosotros tu
reino, danos nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos
ofenden, y no nos dejes caer en
tentación”.
- “¡Qué maravilloso!”,
exclamó Hilda.
- “Y yo que le estaba
pidiendo a Dios que se encargara de darle su merecido a Joaquín”, dijo Lucas. Y
añadió, “Ahora pienso que lo que me toca es tener una plática seria, pero de
hermano a hermano con él”.
Al reunirse como familia a
cenar, aquella noche Lucas e Hilda les contaron a sus hijos lo que había pasado
y lo que habían descubierto.
1.2 Preguntas
- ¿De quiénes es Padre Dios?
- ¿Qué soy yo de aquéllos de
quienes Dios es Padre?
- ¿Cómo debo de tratar a las
hijas e hijos de Dios?
- ¿Cómo debo de pedir que me
traten las otras hijas e hijos de Dios?
- ¿Cómo debo de enfrentar los
problemas y conflictos si Dios es Padre Nuestro?
2.
SEGUNDO ENCUENTRO: REFLEXIONAMOS Y ORAMOS
2.1 Reflexión: “Señor, enséñanos a orar (Lc
11,1-4)
- Padre,
·
Dios: Padre – Madre (Is 49,15).
·
Nuestro: no mío (Mt 6,9).
·
Nosotras y nosotros: hijas e hijos (Gl
4,6-7; Jn 1,12-13).
·
Las y los otros, todo lo creado:
hermanas y hermanos (Mt 23,8). San Francisco de Asís, Cántico a las criaturas: hermano sol, hermana agua, hermana nuestra
madre tierra, hermana muerte corporal...
·
Actitud básica: confianza. “Tu fe te
ha salvado” (Mc 5,34); “No tengan miedo” (Mc 6,50); “No temas; solamente ten fe”
(Mc 5,36). (Ésta, tal vez, fue la herencia de José: un padre en el que se podía
confiar.)
- Proclámese ese nombre tuyo,
·
La herencia de María: “Proclama mi
alma la grandeza del Señor” (Lc 1,46-55).
·
Jesús: un hombre agradecido (Mt
11,25-30).
·
Jesús en las comidas: toma, agradece,
parte y da – comparte – (Mc 6,41; Mc
14,22-24; Lc 24,30-31).
·
La gratitud salva: “¿No ha habido
quien volviera a dar gloria a Dios sino este samaritano?” – Su gratitud lo
salvó (Lc 17,11-19).
- Llegue tu reinado,
·
La gratitud (que comienza por acoger a
papá y a mamá y la vida que nos dieron) nos abre a las posibilidades del
reinado de Dios, es la puerta de entrada al reinado de Dios.
·
“De su plenitud todos hemos recibido:
un amor que responde a su amor” (Jn 1,16).
·
“Este es mi mandamiento: que se amen
unos a otros como yo los he amado” (Jn 15,12).
·
Servir desinteresadamente
(probablemente otra herencia de María que sirve a su prima Isabel Lc 1,39.56, y
una enseñanza de otra María Jn 12,3).
o
Se puso a lavarles los pies (Jn
13,1-5).
o
Servidor de todos (Mc 9,35).
o
“No ha de ser así entre ustedes” (Mt
20,25-26).
·
Compartir lo que somos y tenemos –
probablemente lo aprendió compartiendo la mesa con José y María, en familia –
“Esto es mi cuerpo… Ésta es mi sangre” (Mc 14,22-26).
·
Entregarse libre y generosamente
o
Nadie me quita la vida, yo la entrego
libremente (Jn 10,18).
- Nuestro pan del mañana
dánoslo cada día
·
Comunidades con trabajo que cuidan la
casa común.
o
Pedimos el pan “nuestro”, de la
comunidad (de mujeres y varones).
o
Teniendo en cuenta al medio ambiente
como nuestro hermano común.
·
Trabajar: “Mi padre, hasta el
presente, sigue trabajando y yo también trabajo” (Jn 5,17).
o
Jesús, el hijo del carpintero (Mt
13,55) y carpintero (Mc 6,3). José le enseñó a Jesús su trabajo.
·
Soñar
o
“No solo de pan vive el hombre” (Mt
4,4).
o
“Vi entonces un cielo nuevo y una tierra
nueva” (Ap 21,1).
·
Crear
o
“Si uno no nace de nuevo, no puede
vislumbrar el reino de Dios” (Jn 3,18).
o
“Hijos de Dios somos ya, aunque
todavía no se ha manifestado lo que vamos a ser” (1Jn 3,2).
o
“Quien cree en mí, hará obras como las
mías y aún mayores” (Jn 14,12).
- Y perdónanos nuestros
pecados,
·
Figura de la víctima y del perpetrador
(ambos “eso también soy yo”: víctima y perpetrador).
·
El daño que yo he hecho, lo asumo y lo
reparo.
·
Del “maligno”: asesino desde el
principio y padre de la mentira (Jn 8,44)
·
Del mal que me hicieron y yo repito
·
De nuestros pecados
o
Ingratitud – gratitud (Lc 17,11-19)
o
Vivir del miedo - tener confianza (Mc
5,36)
o
Acumular - compartir (Lc 12,16-21, Mc
12,41-44)
o
Confiar en: Dinero - Dios (Mt 6,24)
·
De lo que nos enferma (Mc 2,1-12)
·
De los demonios que nos poseen (Mc
5,1-20)
o
Violencia y venganza (Mt 5,38-42; Mt
26,51-52 Lc 22,49-51)
o
Ambición del dinero (1 Tim 6,10)
o
Hambre de placer (Tito 3,3)
o
Sed de poder (Mt 20,20-28)
- Que también nosotros
perdonamos a todo deudor nuestro,
·
Lo que nos ata: odio, rencor,
resentimiento, deseo de venganza.
·
A lo que estamos atadas y atados: lo
que nos hace daño.
·
Lo que nos permite desatarnos de
deudas y deudores: la experiencia de la sobre abundancia del amor de Dios.
o
“Todo lo que aten en la tierra quedará
atado en el cielo” (Mt 18,18-22).
o
“Amen a sus enemigos y rueguen por los
que los persiguen” (Mc 3,43-48).
o
“Padre, perdónalos que no saben lo que
están haciendo” (Lc 23-34).
o
“A quienes dejen libres de los
pecados, quedarán libres de ellos” (Jn 20,19.23).
- Y no nos dejes ceder a la
tentación.
·
Tentaciones (Lc 4,1-13)
o
Ser mejor que mis padres, porque
entonces me pongo en el lugar de mis abuelos. Honro a los que llegaron
antes que yo, respeto las jerarquías,
o
Guardarse en lugar de entregarse.
o
Ambición del poder y recurso a la
violencia para mantenerlo.
o
Desconfianza de la presencia de Dios,
de su lealtad: pedir pruebas.
2.2 Oración
- Oramos en comunidad el
Padre Nuestro de la siguiente manera.
·
Tomamos conciencia de lo que vamos a
hacer.
·
Le pedimos a Dios que la oración que
vamos a hacer sea para su mayor gloria.
·
Cerramos nuestros ojos o los fijamos
en un punto en el suelo.
·
Con cada respiración vamos diciendo en
silencio una palabra del Padre Nuestro.
·
Al terminar la última palabra del
Padre Nuestro, dialogamos en silencio con Dios Padre, Jesús, el Espíritu, María
o con quien se nos ofrezca.
·
Al terminar todas y todos de orar con
el Padre Nuestro compartimos nuestras experiencias: ¿qué fue lo que más nos
movió de esta experiencia de oración?
2.3 Evaluación y compromiso
1) ¿Qué fue lo que más nos
movió de este tema?
2) ¿Qué sentimos?
3) ¿Qué pensamos?
4) ¿A qué nos sentimos
invitadas, invitados? ¿A qué nos comprometemos?
5) ¿Qué agradecemos?
2.4 Terminamos acordando la
acción a realizar en el tercer encuentro.
- Pensamos en sueños y
proyectos que ya hayamos realizado o que queremos realizar y que además nos
gustaría compartir con otras comunidades.
- Hacemos un listado.
- Decidimos con qué sueño y
proyecto queremos comenzar.
- Acordamos un plan de
trabajo.
3.
TERCER ENCUENTRO: ACTUAMOS
3.1 Realizamos
nuestro sueño y proyecto.
3.2 Evaluamos
nuestro sueño y proyecto
1) ¿Qué fue lo que me gustó
de nuestro sueño y proyecto?
2) ¿Qué fue lo que no me
gustó de nuestro sueño y proyecto?
3) ¿Qué sugerencias tengo
para mejorar nuestro sueño y proyecto?
4.
CUARTO ENCUENTRO: EVALUAMOS Y CELEBRAMOS
4.1 Evaluamos
- ¿Cuál es el
gran aprendizaje que nos llevamos de este tema?
4.2 Celebramos
gozosamente
APÉNDICE: TOMAR LA VIDA QUE PAPÁ Y MAMÁ NOS
DIERON
· Tomar la vida: Poner delante a un
varón y a una mujer. Pedirles que representen a mi papá y a mi mamá. Inclinarme
ante ellos y decir: “La vida que me dan
llega a mí al precio entero que les ha costado, y al precio entero que me ha
costado. La tomo con todo lo que viene con ella, con todas sus limitaciones y
oportunidades”.
· Tomar la vida: Viéndolos a los ojos
decir: “Me han dado mucho y es
suficiente. Lo recibo de ustedes con aprecio y amor. Yo mismo me encargaré del
resto. Ahora los dejo en paz”.
· Gratitud: “Fue tanto, lo tomo con amor, le saco provecho, para darles una
alegría. Y ahora los dejo en paz”.
· Reciprocidad: “Tomo todo lo que me han dado, y hago algo bueno de todo ello”.
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