domingo, 6 de diciembre de 2020

2020.12.06 - Lo que afirma Juan Bautista que caracteriza a Jesús es que bautiza con Espíritu Santo.

2020.12.06 - En la lectura del libro del profeta Isaías (Is 40,1-5.9-11) Dios llama a consolar a su pueblo porque el pueblo ya ha satisfecho por sus iniquidades, porque ya ha recibido castigo doble por todos sus pecados. Además, se invita a preparar el camino del Señor.

En la segunda carta de Pedro (2Pe 3,8-14) se nos habla del día del Señor tratando de explicar su aparente retraso y describiendo su llegada afirmando que desaparecerán los cielos consumidos por el fuego y se derretirán los elementos. De ahí surgirán un cielo nuevo y una tierra nueva.

En el evangelio de Marcos (Mc 1,1-8) se retoma el tema de la preparación del camino del Señor. Se presenta a Juan como preparando el camino a Jesús. Mientras que Juan bautiza con agua, Jesús lo hará con Espíritu Santo.

Cuando escuchamos la esperanza en una segunda venida de Jesús, la pregunta que surge espontánea es: ¿y no bastó con la primera? Además, pareciera que estará marcada por poder. Comencemos examinando esto segundo.

De Jesús se nos dice que nació en un establo, y la señal que los ángeles les dieron a los pastores para reconocerlo fue: “encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre” (Lc 2,12). Si vemos a su muerte, murió como un maldito colgado de un madero (Dt 21,23). Durante su vida renunció a que lo proclamaran rey después de la comida compartida y abundante (Jn 6,15) y advierte expresamente a sus discípulos que entre ellos no ha de ser como entre los que gobiernan las naciones proponiendo el servicio como último a las y los últimos como nuevo modelo (Mc 10,43-45).

Jesús, pues, en su primera venida no llegó con “poder”. Si no lo hizo en la primera, pareciera poco probable que lo haga en la segunda. Lo que sí es claro, es que muchos no lo reconocieron en la primera venida como hijo de Dios porque él no pasaba de reconocerse como hijo del hombre, como un hijo de vecino.

Lo que afirma Juan Bautista que caracteriza a Jesús es que bautiza con Espíritu Santo. ¿Qué significa esto? Jesús es el dador del Espíritu. Según el evangelio de Juan, lo hace en la cruz, en su muerte, ahí entrega el Espíritu (Jn 19,30). La visión de la gloria posterior, cuando del costado traspasado de Jesús brotan sangre y agua (Jn 19,34) no hace sino confirmar esto. Y el Espíritu es la experiencia de un amor que nos permite responder con amor al amor de Dios (Jn 1,16). De ahí el mandamiento de Jesús de amarnos las unas a los otros como él nos ha amado (Jn 15,12). Ahora, por su propia naturaleza, el amor no es algo que se puede imponer ni exigir. El amor solo se puede dar, esperando que despierte amor en quien lo recibe.

Mientras sigamos esperando la llegada de Jesús con poder, no nos quedará más que seguir esperando, porque ese Jesús no ha venido y no tiene visos de venir. En cambio, si recocemos que ya vino porque hemos sentido cómo su amor ha despertado el nuestro ya no buscaremos seguirle preparando el camino, sino que lo acompañaremos en su camino.

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